Niña prostitutas mujeres caidas prostitutas legales y clandestinas en el franquismo

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Probablemente estas anomalías mentales son causas que influyen de una manera decisiva en la prostitución con los otros factores analizados: En este grupo, y en el resto de las internadas, se acusan de modo notable Echalecu no negaba la influencia adicional de los condicionantes sociales, económicos, educativos, etc.

Lo primero que sugiere es la eliminación física de los considerados inferiores, pero "El eliminar a los inferiores, el extirparlos una moral católica y cristiana, no lo puede admitir" p.

Hay otra alternativa, pero inviable económicamente: Ante tanta limitación termina sugiriendo la eugenesia: En los textos dedicados a sus alumnos de la Escuela General de Policía b, expuso nuevamente su investigación, añadiendo observaciones sobre la trascendencia criminal de la prostitución: Finalmente, en su texto Psicopatología , publicado por el propio Patronato de Protección a la Mujer, Echalecu reitera sus tesis y comenta con orgullo que sus investigaciones habían llegado a conocimiento del genetista danés Tage Kemp.

Recordemos aquí que Kemp era el autor de Prostitution: Kemp mantuvo siempre una actitud de calculada ambigüedad frente a la política racial nacionalsocialista y, de hecho, intercedió tras la guerra mundial por el Dr. La postguerra hizo aflorar con virulencia las tensiones y contradicciones que el fenómeno de la prostitución planteaba a las autoridades franquistas.

Edición reservada y destinada exclusivamente a las autoridades pone de manifiesto estas contradicciones con singular claridad. En principio reconoce el Patronato que la mayor parte de sus informantes identifican entre las causas del aumento de la prostitución: Sin embargo, los autores del informe debían ser plenamente conscientes de que estas duras conclusiones suponían un alegato implícito contra el discurso oficial acerca de la armoniosa y cristiana España de Franco, por lo que decidieron dejar abierta la otra interpretación que manejaba el régimen:.

Hay miles de jóvenes y mujeres que incluso pasan hambre sin llegar a caer en el lodazal de su perdición, y hay, en cambio, muchachas de buena posición Se trataba de un problema psicológico y de pedagogía moral. Se trataba de una cuestión de higiene mental. Y por tanto había que recurrir a los especialistas del ramo. El régimen franquista contó siempre con profesionales de la psicología dispuestos a proporcionar una cobertura científica para sus intervenciones político-sociales.

En la política penitenciaria la inspiración psicopatológica estuvo siempre presente Huertas, , El Decreto de 6 de noviembre de BOE XI establecía como fines de estos establecimientos los "de reforma y de regeneración moral y física de las reclusas" p.

Dado que el supuesto objetivo de las prisiones especiales era la regeneración moral, resultaba sumamente conveniente contar con datos científicos que avalaran la anormalidad psicológica de las internas, que haría necesaria la intervención. Este aval científico lo proporcionaron tres especialistas: Cada uno de ellos estaba situado en un puesto clave: El círculo se cerraba. Por supuesto, la idea de la prostituta como psicópata congénita no era nueva.

La prostituta e la donna normale y en los trabajos de los especialistas alemanes como Strauss, Gaupp, Grühle o Bonhoeffer, que fueron, sobre todo hasta la derrota alemana en la guerra, el marco conceptual prioritario de Vallejo y sus colaboradores. La novedad en España no era el tema, sino la posibilidad de realizar los estudios y aplicar las conclusiones biopsicológicas en el marco de un Estado totalitario, en el que se trataba de desarrollar y cultivar lo que Echalecu llamaba la "psicología criminal totalitaria" Echalecu, b.

El trabajo de Vallejo, Martínez y Echalecu puede entenderse como un ejemplo de la Biopsicología puesta al servicio de un proyecto de Biopolítica Foucault, en el marco de un estado totalitario. Entendemos en nuestro contexto el concepto de Biopolítica como el gobierno de las personas consideradas como población, esto es, entendiéndolas a partir de los procesos vitales que las conforman, esto es, natalidad, mortalidad, fecundidad, salud mental, morbilidad, sexualidad, etc.

Estas medidas podrían ir desde el simple control hasta la estigmatización, reclusión o el exterminio, como solución final. Se trataría de maximizar el poder estatal, controlando los procesos biológicos de alcance colectivo, al tiempo que se disciplinaban las conductas individuales. Para el primer franquismo, la prostitución era un mal inevitable que debía ser mantenido bajo control.

Fue precisamente el peligro que se atisbó en la postguerra de perder el control del fenómeno lo que impulsó las medidas represivas y el reforzamiento de la "demonización" de la prostituta. Una vez demonizada científicamente como psicópata por los especialistas en salud mental, las instituciones podían ejercer el poder sobre la prostituta de forma indiscriminada, o mirar para otro lado, cuando conviniera, en aras de los valores superiores: El aumento de la natalidad y la preservación de la salud racial eran cruciales para esa regeneración.

Sin embargo, la proliferación descontrolada de la prostitución ponía en peligro estos objetivos, por la dispersión de la actividad sexual masculina y la extensión de las enfermedades de transmisión sexual, singularmente la sífilis.

Había que tomar medidas de protección social contra los que la biopolítica nazi llamó "gemeinschaftsfremd", personas consideradas como asocíales y a las que se consideraba ajenas a la comunidad por su conducta desviada. Y para segregarlas las bautizó: El Instituto de medicina social. Gabriel López del Horno. Penetración y difusión de la eugenesia en España. Estudio sobre la difusión de las ideas científicas y médicas en España pp.

La psicología en los campos de concentración de Franco. Psychology in Franco's concentration camps. Psychology in Spain, 1 1 , La psicología criminal en la policía de Franco.

Psicothema, 25 1 , Illicit prostitution in s Spain. International Journal of Iberian Studies, 13 3 , La mala vida en Barcelona: Bernaldo de Quirós, C. La mala vida en Madrid: Estudio psicosociológico con dibujos y fotografías del natural. Eugenics and the welfare state: Sterilization policy in Denmark, Sweden, Norway, and Finland. Historia de la psicología en España. La biopolítica en la España franquista. La lucha contra la sífilis.

Semana Médica Española, 4, Echalecu y Canino, F. Estudios psicopatológicos sobre prostitutas. Actas Luso Españolas de Neurología y Psiquiatría, 4, Contestaciones al programa de psicología criminal. Escuela General de Policía. Patronato de Protección a la Mujer. Dirección General de Seguridad. Higiene mental y prostitución. Revista de la Escuela de Estudios Penitenciarios, 4 68 , Naissance de la biopolitique.

La Psicobiología del Marxismo como categoría antropológica en el ideario fascista español. Llull, 19 36 , Una nueva Inquisición para un nuevo Estado: Los médicos de la mente. Untersuchungen zum Konstitutionsproblem und zur Lehre von den Temperamenten. Nervous and Mental Disease Publishing co. La prostituta e la donna normale. El factor biopsíquico en el problema de la prostitución. Semana Médica Española, 2, Biopsicología de la prostitución.

Semana Médica Española, 1, La reglamentación de la prostitución en el Estado español. Genealogía jurídico-feminista de los discursos sobre prostitución y sexualidad.

El impacto de E. Revista de Historia de la Psicología, 15 , La psicología jurídica en España Revista de Historia de la Psicología, 2 , Sociología histórica del Nacional-Catolicismo español. El psicólogo de prisiones en España. Psychologia Latina, 2 2 , Gobierno de las poblaciones en el primer franquismo Medicine under the Nazis. Backlash against prostitutes' rights: Origins and dynamics of Nazi prostitution policies. Revista de Psicología General y Aplicada, 4 11 , Die Psychopathischen Konstitutionen und ihre sociologische Bedeutung.

Zur Psychologie der Verbrecherischen Renommisten. Eugenesia de la hispanidad y regeneración de la raza. Higiene mental en las grandes urbes. El matrimonio y las enfermedades psíquicas. Semana Médica Española, 9 , Psiquismo del fanatismo marxista. Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra, 9, La invención del racismo. Health, race and German politics between National Unification and Nazism, Nazi medicine and the Nuremberg trials.

Services on Demand Article. Spanish pdf Article in xml format Article references How to cite this article Automatic translation Send this article by e-mail. Javier de Jorge García-Reyes, director de la Biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, su inestimable ayuda en el desarrollo de esta investigación.

A la caza de la prostituta El 20 de noviembre de el Boletín Oficial del Estado publicaba dos decretos firmados por Franco: Sin embargo, tenía un especial interés en distanciarse de la eugenesia alemana y dejar clara la ortodoxia católica de su eugamia: En la introducción se puede leer este texto que nos da idea de su visión de la psicología femenina: Para entender su idea de la prostituta hay que partir de su concepto general de la psicología sexual femenina: De ahí la necesidad de una explicación psicopatológica de la prostituta: Así, en la edición de de su Tratado de Psiquiatría se reserva para las prostitutas congénitas un apartado dentro del capítulo sobre los psicópatas instintivos sexuales: A la sombra de Vallejo: Pérdida de atracción para el sexo contrario y repugnancia al matrimonio.

Oscuridad en el entendimiento. Incapacidad para el sacrificio. Personalmente sufrí la educación franquista de la época Estudie en un colegio privado de Zaragoza, pero era un centro no religioso. Siempre empezaba sus clases con la siguiente reflexión: En el colegio estando de interno dormíamos en habitaciones de 16 personas y en literas.

Se intentaba que los colchones fueran duros y se recomendaba no llevar ropa interior de lana, porque producía mucho calor y podría excitar al portador. Se llegaba al extremo de prohibir a los chicos meter la mano en los bolsillos. El beso del novio se había clavado punzante en la mejilla, y con rabia comenzó Maribel a restregar su cara, intentando borrar toda huella posible. Era habitual en las familias burguesas franquistas tener criadas.

Era cotidiano que los chicos de esas familias iniciaban sus primeras experiencias sexuales con las criadas familiares. En dicho libro, nos relata como era habitual en esta época que las chicas con pocos recursos que trabajaban como criadas, no podían aguantar la presión de los chicos.

Cuando eran sorprendidas en este tipo de relaciones eran despedidas, lo que provocaba que muchas acabaran en la prostitución al no tener otra posibilidad para poder sobrevivir.

Se decía que los chicos se podían sobrepasar con las criadas todo lo que querían y para ello utilizaban el chantaje. Para el franquismo la relación sexual era lícita, normal y natural, si se realizaba dentro del matrimonio.

Todas las otras formas de sexualidad como el adulterio femenino, la homosexualidad, masturbación, las relaciones prematrimoniales siempre se consideraban aberraciones sexuales y perversiones del comportamiento. Ante esta situación la pareja diseñada por el franquismo se imponía como modelo y no era posible plantear otro modelo sino querías ser acusado de traidor al régimen. El Código Penal no se modificó hasta En el nuevo Código Penal no se introdujo la homosexualidad como delito.

La iglesia veía la homosexualidad como una sexualidad no reproductiva y pecaminosa. Los hombres considerados homosexuales durante el franquismo eran tachados de enfermos y sometidos a terapias muy duras. El hombre debía ser viril, fuerte y líder, mientras que la mujer, relegada al hogar, tenía que mostrarse buena esposa y madre al cuidado de la prole.

La dictadura entró en la vida privada de las personas indagando en las conductas desviadas y en las inclinaciones impropias de los verdaderos españoles.

El clima social opresivo condenó a los homosexuales al miedo y a la clandestinidad. La incomprensión les condujo a reprimir sus afectos, temerosos de las consecuencias, a mantener relaciones disimuladas o al engaño, incluso llegar a la prostitución. Se llegaron a crear centros especiales para, supuestamente, corregir su desviación, aunque en muchos casos fueron maltratados, vejados o violados por otros reclusos, e incluso obligados a prostituirse por funcionarios.

Estaba situada en un desierto donde los homosexuales sufrían destierro, obligados a realizar trabajos forzosos en condiciones inhumanas. El régimen contó con el importante apoyo de la Iglesia que siempre ha condenado la homosexualidad y fue un factor decisivo en la represión los actos contra natura que ellos denuncian.

Los homosexuales fueron tratados como enfermos mentales e internados en manicomios. Para el franquismo la relación sexual entre dos mujeres era algo que no se podía concebir.

Era impensable que una mujer pudiera disfrutar de su sexualidad y en consecuencia no estaba permitido salirse del papel que la sociedad del régimen les había encomendado que no era otro que el de tener hijos y atender el hogar. Es decir, para el régimen franquista el lesbianismo no existía. De esta forma, dos mujeres podían pasear y estar juntas siempre, sin que se pusiera en cuestión su sexualidad, mientras que esto era imposible en el hombre. La homosexualidad masculina, como estamos viendo se reprimió con dureza y claridad: Sin embargo, para el franquismo el lesbianismo no se contemplaba, en consecuencia se silenciaba y negaba su existencia.

Si algo se ignora o se niega, no existe: Las lesbianas desarrollaron hasta redes económicas para no depender de los hombres. Eran solidarias y crearon increíbles espacios de libertad: Sus relaciones eran clandestinas, pero disimulables: Sin embargo, Franco por el decreto de levantó esa prohibición y permitió la prostitución. Se buscaba el control de los prostíbulos. La mujer no era dueña de su cuerpo, sino que éste era un objeto jurídico propiedad del Estado y del varón.

Para controlar el cumplimiento de esas normas se establecieron mecanismos que, amparados en un discurso de protección, recogían y reeducaban a mujeres descarriadas. Su objetivo consistía en:

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Vallejo se jubiló en y mantuvo esta posición hasta el final. El 20 de noviembre de el Boletín Oficial del Estado publicaba dos decretos firmados por Franco: Fundación de Investigaciones Marxistas, La presencia de estos tipos predispondría al sujeto a su vez a padecer trastornos esquizofrénicos, epilépticos o maniaco-depresivos, respectivamente. En la introducción se puede leer este texto prostitutas polacas prostitutas rotondas nos da idea de su visión de la psicología femenina:. Estas medidas podrían ir desde el simple control hasta la estigmatización, reclusión o el exterminio, como solución final. niña prostitutas mujeres caidas prostitutas legales y clandestinas en el franquismo Durante toda la contienda la joven Rosario trabajó al lado del bando republicano. Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra, 9, Así resumía la dictadura franquista el papel que el hombre y la mujer debían desempeñar en la sociedad. Estudio psicosociológico con dibujos y fotografías del natural. Fundación Universitaria Española,

Edicions del Llobregat, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Ministerio de Cultura, Tirant lo Blanch, Centro de Estudios Andaluces, Punto de Lectura, Por el Viento, Institución Fernando el Católico, Consejería de Educación y Cultura, Universidad de Murcia, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Salamanca, Grupo Editorial Universitario, Asociación Elkasko de Investigación Histórica, Delibes y la mujer española en el franquismo.

Asociación Nueva Andadura, Universitat de Barcelona, Beta III Milenio, Universidad de Jaén, QUE mi nombre no se borre de la historia: JSU Las 13 Rosas]. VOCES de una época: Durante toda la contienda la joven Rosario trabajó al lado del bando republicano. En ese mismo periodo se casó por lo civil y se quedó embarazada. Su compañero marchó al frente y sus cartas dejaron de llegarle.

Finalmente le conmutaron la pena de muerte por 30 años de reclusión. Cuando logró reunirse con su hija, descubrió que su marido estaba vivo y que se había vuelto a casar con otra mujer. Nuestra protagonista no se rindió y sólo al final de esta apasionante historia logró volver a reunirse con el que fuera su hombre. Texto en el que el autor recoge e investiga la muerte de trece menores ajusticiadas en Madrid en Cuerda de presas , de Jorge García y Fidel Martínez.

Los primerizos autores recogen en este cómic un total de once historias acontecidas en diferentes presidios españoles. Con verdadera maestría logran dibujar una realidad insoportable por humillante y grotesca que no debe permanecer silenciada.

Apenas cinco años después comenzó a militar en las Juventudes Comunistas. Terminada la Guerra Civil, la detuvieron y la condenaron a pasar 30 años en prisión, de los que cumpliría cinco. No tardó en decidir que había que contar la verdad de lo que sucedió. En la volvieron a apresar y, después de sufrir torturas y vejaciones, ingresó de nuevo en prisión y reafirmó su voluntad. Cuando las encontraba, las animaba para que contaran lo que vivieron, lo que hacía siendo plenamente consciente de la importancia de la denuncia y de la injusticia del silencio que pesaba sobre la naciente transición española.

La obra, actualmente agotada, no tardó en convertirse en un referente para todos los estudiosos de la Guerra Civil española. El libro que aquí presentamos es una reedición condensada de este singular y valiente trabajo. Nosotras que perdimos la paz , de Llum Quiñonero. Concha Pérez ejerció como convencida anarquista, miliciana y obrera cenetista. Acompaña este hermoso trabajo un interesante DVD, en el que se incluye el documental Mujeres del Durante dos largos años, la principal protagonista de esta breve e intensa historia soportó las duras condiciones de vida en este penal.

La autora quiere que conozcamos lo que sucedió y que no mueran en el olvido las vivencias y sufrimientos de tantas mujeres que lucharon con desigual fortuna por la libertad.

La edición en gallego, publicada el año pasado por A Nosa Terra , se abre con un certero prólogo de Carme Vidal. Mujer y exilio , de Antonina Rodrigo. En el colegio estando de interno dormíamos en habitaciones de 16 personas y en literas. Se intentaba que los colchones fueran duros y se recomendaba no llevar ropa interior de lana, porque producía mucho calor y podría excitar al portador. Se llegaba al extremo de prohibir a los chicos meter la mano en los bolsillos.

El beso del novio se había clavado punzante en la mejilla, y con rabia comenzó Maribel a restregar su cara, intentando borrar toda huella posible. Era habitual en las familias burguesas franquistas tener criadas. Era cotidiano que los chicos de esas familias iniciaban sus primeras experiencias sexuales con las criadas familiares. En dicho libro, nos relata como era habitual en esta época que las chicas con pocos recursos que trabajaban como criadas, no podían aguantar la presión de los chicos.

Cuando eran sorprendidas en este tipo de relaciones eran despedidas, lo que provocaba que muchas acabaran en la prostitución al no tener otra posibilidad para poder sobrevivir. Se decía que los chicos se podían sobrepasar con las criadas todo lo que querían y para ello utilizaban el chantaje. Para el franquismo la relación sexual era lícita, normal y natural, si se realizaba dentro del matrimonio.

Todas las otras formas de sexualidad como el adulterio femenino, la homosexualidad, masturbación, las relaciones prematrimoniales siempre se consideraban aberraciones sexuales y perversiones del comportamiento.

Ante esta situación la pareja diseñada por el franquismo se imponía como modelo y no era posible plantear otro modelo sino querías ser acusado de traidor al régimen. El Código Penal no se modificó hasta En el nuevo Código Penal no se introdujo la homosexualidad como delito.

La iglesia veía la homosexualidad como una sexualidad no reproductiva y pecaminosa. Los hombres considerados homosexuales durante el franquismo eran tachados de enfermos y sometidos a terapias muy duras. El hombre debía ser viril, fuerte y líder, mientras que la mujer, relegada al hogar, tenía que mostrarse buena esposa y madre al cuidado de la prole. La dictadura entró en la vida privada de las personas indagando en las conductas desviadas y en las inclinaciones impropias de los verdaderos españoles.

El clima social opresivo condenó a los homosexuales al miedo y a la clandestinidad. La incomprensión les condujo a reprimir sus afectos, temerosos de las consecuencias, a mantener relaciones disimuladas o al engaño, incluso llegar a la prostitución.

Se llegaron a crear centros especiales para, supuestamente, corregir su desviación, aunque en muchos casos fueron maltratados, vejados o violados por otros reclusos, e incluso obligados a prostituirse por funcionarios. Estaba situada en un desierto donde los homosexuales sufrían destierro, obligados a realizar trabajos forzosos en condiciones inhumanas.

El régimen contó con el importante apoyo de la Iglesia que siempre ha condenado la homosexualidad y fue un factor decisivo en la represión los actos contra natura que ellos denuncian. Los homosexuales fueron tratados como enfermos mentales e internados en manicomios. Para el franquismo la relación sexual entre dos mujeres era algo que no se podía concebir. Era impensable que una mujer pudiera disfrutar de su sexualidad y en consecuencia no estaba permitido salirse del papel que la sociedad del régimen les había encomendado que no era otro que el de tener hijos y atender el hogar.

Es decir, para el régimen franquista el lesbianismo no existía. De esta forma, dos mujeres podían pasear y estar juntas siempre, sin que se pusiera en cuestión su sexualidad, mientras que esto era imposible en el hombre. La homosexualidad masculina, como estamos viendo se reprimió con dureza y claridad:

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